Una plaza polémica en un barrio abandonado: la Ciudad de la INComunicación

Hoy, viernes 17 de abril de 2026, se inaugura oficialmente la plaza de la Ciudad de la Comunicación bajo un nombre que divide a la ciudad. Los vecinos de la zona reflexionamos sobre el contraste entre el despliegue policial para proteger un acto oficial y la dejadez que sufren las calles el resto del año.

Los vecinos de la Ciudad de la Comunicación llevamos varios días observando un extraño despliegue en la llamada Cúpula de la Comunicación, con vigilancia diurna y nocturna por parte de la Policía Municipal. Hoy empieza a desvelarse la razón: se inaugura la plaza, y la nomenclatura, al ser polémica, obliga a proteger la zona de pancartas o signos de rechazo. Es decir, se protege la plaza de sus propios vecinos. Curioso.

Sobre el papel, poner nombre a una plaza y celebrar un acto municipal pueden parecer un avance. En la práctica, sin embargo, es un gesto vacío en un entorno aislado y abandonado por el actual equipo municipal. La realidad es evidente para quien pasee por aquí: suciedad, vandalismo y falta de mantenimiento.

A ello se suma la negativa a la integración ferroviaria, una solución a la división de la ciudad que motivó a muchos de nosotros a trasladarnos a esta zona de Valladolid. Compramos viviendas en un área que prometía ser otra cosa: hoy tenemos edificios sin suficiente aparcamiento, espacios oscuros, falta de conexiones de autobús y un paso indigno sobre las vías.

Un nombre que reabre el rechazo

El Ayuntamiento ha decidido dedicar esta plaza a Francisco Javier León de la Riva, una figura que dista mucho de generar consenso. Durante su etapa política, protagonizó reiteradas polémicas por declaraciones de carácter machista. Recordemos algunas: afirmó que le daba “reparo” entrar en un ascensor por miedo a ser falsamente acusado; se refirió a la fallecida ministra Carme Chacón como una “señorita Pepis vestida de soldado” y realizó comentarios despectivos hacia otras mujeres, ampliamente documentados.

Resulta inevitable recordar sus palabras cuando, al ser preguntado sobre agresiones sexuales, dijo aquello de: “No podemos tener a las seis de la mañana en cada parque de la ciudad a un policía por si pasa algo… hay veces que a las seis de la mañana una mujer sola tiene que cuidar un poco por donde va” . Parece que para el actual equipo municipal la cúpula merece hoy mayor protección institucional que las propias mujeres a las que aludía el ex-alcalde.

Su trayectoria también está marcada por la justicia: fue condenado e inhabilitado por desobediencia y se vio implicado en otros procedimientos relacionados con el soterramiento. De algunos se libró por la prescripción de los hechos, que no por su inexistencia. ¿Es este el legado que debe recordar el callejero de nuestro barrio?

El callejero como herramienta política

Esta no es una decisión aislada. En la misma zona se ha dedicado recientemente una calle a María Corina Machado, una figura política ajena a la ciudad. Mientras el alcalde defiende estas denominaciones como homenajes a la “libertad”, los vecinos percibimos que el callejero se está utilizando con criterios políticos alejados de la sensibilidad y las necesidades reales del barrio.

La realidad de la Ciudad de la INComunicación es otra:

  • Basura acumulada y falta de limpieza constante.
  • Vegetación descontrolada en solares que esperan una gestión que no llega.
  • Ocho meses sin luz: una zona se quedó a oscuras en verano y sigue sin terminarse la reparación. El agujero en la acera sigue presente.
  • Falta de previsión de aparcamiento: se están edificando nuevos edificios y ya está operativa la sede de RTVE y la Seguridad Social. ¿Dónde aparcarán trabajadores y vecinos? Los solares municipales están cerrados con montones de tierra mientras las multas proliferan.

Un barrio aislado por decisión política

A esta degradación se suma la decisión de frenar la integración prevista entre las zonas separadas por la vía del tren. El resultado es un barrio desconectado y sin el desarrollo coherente que se nos prometió, como denunciamos los vecinos en el mini-documental: La Ciudad la INComunicación.

¿Está el Ayuntamiento relegando deliberadamente este barrio mientras prioriza actuaciones simbólicas y decisiones ideológicas?

No es necesario adivinar intenciones, basta con ver los resultados. La Ciudad de la Comunicación no necesita nombres polémicos ni inauguraciones vacías bajo vigilancia policial. Necesita limpieza, autobuses con frecuencias dignas, mantenimiento y gestión responsable.

Lo que hoy se presenta como una fiesta corre el riesgo de convertirse en un símbolo de lo contrario: un Ayuntamiento más preocupado por el gesto y la división que por la realidad diaria de sus barrios.

Basura acumulada y falta de limpieza

Vegetación descontrolada

Vegetación descontrolada

Dejadez y falta de limpieza

La zona se quedó sin luz en verano y sigue sin terminarse la reparación, con su agujero presente, casi ocho meses después

Actos vandálicos que mantienen esa imagen de abandono y obligan a los vecinos a contratar servicios de seguridad y cámaras

Nos quedamos sin integración y ya solo queda oscuridad en las vías de la estación de Ariza, para llegar al único paso que permite cruzar hacia el centro. Una pasarela cutre, vieja, sucia y descuidada, que da una imagen aún más dejada de una zona que prometía servicios, cercanía con el centro, calidad de vida… Y esto será durante años, mientras se resuelve un problema que no existía y que solo puede acabar delante de un juez.

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